Manuel Hermida Barreiro – Técnico de prevención de riesgos laborales del Servicio de Prevención Propio de Adolfo Dominguez, S.A.

¿Cuáles considera, desde su punto de vista, que son los principales riesgos laborales que pueden producirse en el polígono como el de San Cibrao, a consecuencia de la actividad diaria que se realiza en sus empresas?

El principal riesgo que percibo, es el accidente “in itínere”.

Como la mayoría de los Polígonos Industriales, el de San Cibrao se ubica en las afueras de la ciudad, donde el uso del automóvil es inevitable; el riesgo de sufrir un accidente de tráfico viene determinado, a mi entender por varios motivos, pero diría que tres son los factores que lo desencadenan, en primer lugar, unas condiciones peligrosas, como el estado deficiente del firme de las vías en algunas zonas de mayor densidad de tráfico, falta de luz en puntos conflictivos, como rotondas o intersecciones, deficiente señalización, especialmente el pintado horizontal. En segundo lugar citaría factores personales, como aquellos actos inseguros producidos directamente por el/la conductor/-a como una  velocidad inadecuada, exceso de confianza al volante o falta de empatía con el resto de conductores Y en tercer lugar y no menos importante por ser el último, las condiciones climáticas de la zona, debiendo tener especial cuidado a la hora de conducir, aminorando la velocidad con heladas, lluvias, niebla, deslumbramiento por el sol, etc.

 

Otros riesgos que creo necesario evaluar son los derivados del uso de las máquinas, los  útiles y las herramientas de trabajo, como caídas, golpes o atrapamientos. La forma más eficaz de evitarlos y darles un uso seguro es, dotar al trabajador del conocimiento sobre el buen funcionamiento de las mismas.

 

La manutención de cargas tanto manual como mecánica, tiene una repercusión directa en la empresa, por un lado respecto de la accidentabilidad laboral, en cuanto a la merma en la salud de los trabajadores, y en segundo lugar un gasto no planificado por los cambios que se producen  en la logística de la empresa. Un mantenimiento preventivo tanto de máquinas como instalaciones, una formación básica en manipulación de cargas y una higiene postural saludable, repercutiría positivamente en la competitividad de las empresas.

 

Como responsable de prevención de riesgos laborales de una de las empresas más importante y desde su experiencia en este campo, ¿cree que los trabajadores interiorizan sin problema las indicaciones preventivas o las consideran obligaciones?

Esta más que comprobado que obligando no se consiguen grandes objetivos a largo plazo, la idea es interiorizar, aprendiendo. Comprender que “a mí me puede pasar”, es básico y que, realizando cualquier tarea encomendada de una manera preceptiva, tomando riesgos pero controlados, el índice de accidentabilidad se reduce enormemente. Interiorizar es relativamente fácil, creo que lo complicado es mantener esa atención continua en el trabajador para no bajar la guardia y que invada a este, el pensamiento de “a mí nunca me va pasar”.

 

¿Puede decirse que existe ya una cultura preventiva implantada en las empresas?

Este año la ley de prl cumple la mayoría de edad, por lo que llevamos años hablando de seguridad, salud laboral y prevención de riesgos en la empresa, así que puedo afirmar que, si no es cultura preventiva lo que hay en la empresa, si es un conocimiento total y absoluto de lo que significa y para qué sirve, tanto por parte de los empresarios como de los trabajadores, respecto de los derechos y deberes de cada uno.

Derivado de estos 18 años de aplicación de la ley, comparto la opinión de otros expertos de que, estamos en el momento en que debemos empezar a hablar de cultura reactiva, es decir, hacer de la prevención de riesgos laborales, parte inseparable en la planificación de las empresas y sacarle el máximo provecho, que es la rentabilidad para las empresas y la salud según la OMS, para el trabajador.

 

 

¿Qué condiciones básicas cree que debe cumplir un polígono industrial en materia de prevención de riesgos laboráis?

Desde mi punto de vista, lo más importante sería la inmediatez en cuanto a la respuesta ante un accidente laboral, por ello, como ejemplo pondría este, nuestro polígono industrial. Y no es por “hacer la pelota”, pero disponer de un equipo de extinción de incendios, dotado del personal y del material básico, capaces de realizar una excarcelación in situ o una intervención en la empresa, conociendo todos los puntos de interés o conflictivos de las empresas del polígono para, también poner en riesgo controlado su actuación. El contar también con una brigada de mantenimiento para que las instalaciones comunes estén en el mejor estado de tránsito o visibilidad, y el proporcionar técnicos de prevención que coordinen con las empresas, desde quejas y mejoras a actividades de formación e información, son servicios que dotan de un plus, la seguridad de los trabajadores y de las empresas asentadas en el polígono.

Por poner un pero, una ambulancia con su personal cualificado, sería el complemento ideal para aquellos casos más graves, que requieran de un traslado urgente.

 

¿Cómo valora el Servicio de Primera Intervención puesto en marcha por la Asociación de Empresarios?

Fundamental, ya lo he dicho en la anterior respuesta, solo deseo que los tiempos que corren de recortes y austeridad, no repercuta en la reducción o eliminación del servicio.

Con la labor de estos profesionales y la puesta a disposición de ellos, de la información necesaria de nuestras fábricas, respecto de fuentes de energía, localización de extintores, vías de emergencia y puntos de encuentro, organigrama de emergencias, aun materializándose el siniestro las consecuencias del mismo, serán menos graves por su rápida actuación.

 

¿Qué consejos daría a los empresarios del Polígono?

Que destierren la idea de que la prevención de riesgos laborales es una imposición legal, como un seguro o  un impuesto y que por el contrario, que se involucren en aplicarla, en dejar trabajar y si se invierte en tener una empresa saludable, esta genera mayor productividad y competitividad a su cuenta de resultados.